Tumor estromal maligno de duodeno
Dres: Ricardo Misa1; Carlitos Arévalo (2); Martín Ferrés (3); Rosana González (3);Vartan Tchekmedyian4. Anatomía Patológica: Dres. Ana Vilas (5); Julio Rodríguez (6)
 
Resumen
 
Se presenta un caso clínico de una paciente con un tumor estromal de duodeno. Se señala la baja incidencia de estos tumores, y se analiza la patología de los tumores estromales del tubo digestivo, mostrando cuales son los elementos pronósticos de malignidad. Las directivas de tratamiento son en primera instancia quirúrgicas, destinadas a una resección con márgenes adecuados. Se comenta la utilidad de los inhibidores de la tirosin kinasa como terapia adyuvante indicada en situaciones precisas.
 
Palabras clave:
Duodeno
Tumores estromáticos gastrointestinales
 
Abstract
 
A patient presented a clinical case of stromal tumor of duodenum. These tumors have low incidence so we proceeded to analyze the pathology of stromal tumors of the digestive tract in search of prognostic elements indicating malignancy.
 
Treatment should, in the first place be surgical in order to permit resection with adequate margins.
 
Discussion includes the use of tyrosine kinase inhibitors as adjuvant therapy to be indicated in specific circumstances.
 
Key words:
Gastrointestinal stromal tumor
Duodenum
 
Objetivos
 
El objetivo del trabajo, es presentar un raro caso de tumor duodenal maligno, perteneciente a un grupo especial de tumores mesenquimáticos, denominados en la literatura inglesa como “GIST” (Gastro Intestinal Stromal Tumors).
 
La presentación de este caso clínico, permitirá además revisar los problemas diagnósticos y terapéuticos que se presentan con los GIST en esta especial localización.
 
Introducción
 
Si bien el intestino delgado representa aproximadamente el 75% del largo total del tubo digestivo, los tumores malignos a este nivel son notablemente infrecuentes, representando menos del 2% del total de los tumores malignos del tracto gastrointestinal. ( 1, 2)
 
A pesar de ser el duodeno el sector de menor longitud, del 25 al 50% de todas las neoplasias malignas del intestino delgado, se encuentran a este nivel (2, 3). Esta mayor incidencia, se explica por la mayor frecuencia de adenocarcinomas a nivel del duodeno y del yeyuno proximal, con respecto al resto del intestino delgado. Esto se debe, seguramente, a una mayor exposición y susceptibilidad
a los estímulos carcinogénicos, lo que está bien señalado en la literatura (1, 2).
 
Sin embargo, la incidencia de tumores mesenquimáticos malignos en el duodeno, no es mayor que en el resto del intestino delgado, representando entre el 10 y el 15% del total de los tumores malignos yeyuno ileales, en las distintas series internacionales (1, 2, 4).
 
Si nos atenemos a que en Estados Unidos, la incidencia calculada para el total de los tumores malignos del intestino delgado, es de 1 caso por 100.000 habitantes, (con una prevalencia de 0,6%)(2), es fácil inferir la rareza con que se presentarán los tumores mesenquimáticos en el delgado, y en especial a nivel duodenal.
 
Históricamente, los tumores mesenquimáticos gastrointestinales se clasificaron de acuerdo a su origen en el músculo liso, (leiomiomas, leiomiosarcomas o leiomioblastomas) o en el tejido neural, (scwannomas, neurofibromas o ganglioneuromas). Sin embargo, existen frecuentemente dificultades para definir su naturaleza desde el punto de vista anatomopatológico convencional(5).
 
Este tipo de tumores mesenquimáticos, en donde no existe una clara diferenciación al microscopio óptico, se agrupan bajo el nombre de tumores estromales, y son reconocidos en la literatura anglosajona bajo el término GIST: Gastro Intestinal Stromal Tumors.(6, 7)
 
Al parecer, los GIST se originarían de las células intersticiales de Cajal, (que están vinculadas a la función motora intestinal, comportándose como verdaderos marcapasos intestinales). Esta hipótesis se apoya en la similitud inmunofenotípica entre estas células y los GIST (8, 9)
 
Debido a la similitud morfológica en microscopía de luz y a la heterogeneidad inmunofenotípica que presentan los GIST, para su clasificación precisa es imprescindible combinar el estudio ultraestructural con la inmunohistoquímica. Justamente, su positividad al marcador CD 117 es lo que los caracteriza desde este punto de vista.
 
Estas especiales características histopatológicas, la rareza de su presentación, y las discrepancias con respecto a la definición de criterios de malignidad, (que obviamente condicionan la toma de decisiones terapéuticas) justifican la presentación de este caso clínico, que nos motivó a la revisión de la literatura correspondiente.
 
Caso clínico:
 
S.G. Nº Reg.: 1.783.456/8
 
Paciente de sexo femenino de 72 años, portadora de cardiopatía isquémico-hipertensiva, con historia de angor, clase funcional II, medicada con nitritos y betabloqueantes.
 
Cinco meses antes de la consulta, comienza con dolor en H.D. de moderada intensidad, tipo cólico, sin relación clara con la ingesta de éxitobiliares, acompañado de náuseas, no vómitos. No episodios de fiebre o coluria acompañando al dolor. No alteración del tránsito digestivo bajo. No alteración del T.U. En los últimos 3 meses adelgazamiento de 8 kgs.
 
Examen: Regular estado general, adelgazada, bien hidratada. P y M: discretamente hipocoloreadas, no ictericia.
 
Abdomen: Simétrico, sin particularidades a la inspección. A la palpación blando depresible; discreto dolor en HD. Murphy negativo, no se palpa hepatomegalia ni esplenomegalia. A la palpación del flanco derecho, impresiona ocupado por una tumoración lisa, indolora, que no se puede delimitar. No ascitis, no clapoteo, ni bazuqueo. Ruidos hidroaéreos normales. FFLL: libres e indoloras.
 
TR. Sin elementos a destacar.
 
Ecografía abdominal: Hígado : sin alteraciones parenquimatosas. No hay dilatación de la vía biliar intra ni extra hepática. Vesícula: con múltiples litiasis y engrosamiento parietal. Páncreas: tamaño y ecoestructura habituales. Bazo y riñones: sin alteraciones. Por delante del polo inferior y del sector infrahiliar del cuerpo del riñón derecho, y a la derecha de la vena cava inferior, se objetiva una tumoración sólida, bien definida, que mide 74 x 56 x 72 mm en sus ejes longitudinal y transversal respectivamente, cuya naturaleza no puede ser
determinada por el ecografista.
 
TAC abdominal: (Fig. 1) Tumoración predominantemente sólida, con áreas quísticas en su interior, localizada por delante del riñón derecho, con contacto a nivel hiliar; se encuentra a la derecha de la vena cava inferior, y presenta íntimo contacto con el duodeno páncreas, sobre todo en el sector inferior de la tumoración. La misma mide unos 9 cms. en su diámetro mayor. El tomografista no
puede expedirse sobre su naturaleza.
 
Fig. 1 TAC abdominal
 
Del resto de la paraclínica, Funcional Hepático normal. Hemograma: anemia normocítica, Hb. 9.5; Hto 32%. Se realizó FGC que mostró antritis leve, sin otras alteraciones hasta 2ª porción de duodeno.
 
Se decide laparotomía exploradora. Vista en preoperatorio por cardiólogo, señala que presenta alto riesgo quirúrgico por su cardiopatía isquémico hipertensiva.
 
Intervención quirúrgica: Abordaje por transversa de H.D. Descenso del ángulo derecho del colon, exponiendo tumoración de superficie lisa, de unos 10 cms. de diámetro, que se libera sin dificultades de los planos adyacentes, quedando en íntima relación con la pared duodenal. Se realiza maniobra de Kocher, liberando duodeno páncreas, objetivando el origen de la tumoración a nivel del ángulo entre segunda y tercera porción duodenal. (Fig. 2) Dado el mal terreno de la paciente, se realiza una resección conservadora, resecando
únicamente el tumor con un medallón de pared duodenal, donde impresionaba estar el origen del tumor. Macroscópicamente los bordes de sección duodenal impresionaban sanos. Se realizó un cierre transversal de la brecha duodenal, con puntos separados. Se dejó un drenaje de látex enfrentado a la sutura. Cierre de la pared por planos
 
Fig. 2 Hallazgo intraoperatorio
 
Presentado en la Sesión Científica de la Sociedad de Cirugía del Uruguay del día 11 de setiembre del 2002
1) Prof. Adj. Clín. Q. “1”
2) Ex Asistente Clín. Q. “1”
3) Residentes de Cirugía.
4) Prof. Agdo. Clín. Q. “1”
5) Residente de Anatomía Patológica.
6) Ex Prof. Adjunto de Anatomía Patológica.
Correspondencia: Cno. Carrasco 4490 casa 32
Montevideo CP 11400 Uruguay
E-mail: rmisa@adinet.com.uy
 
Clínica Quirúrgica “1”. Dir. Prof. Dr. Gonzalo Estapé. Hospital Paster. Facultad de Medicina. Montevideo.
 
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